Oasis de niebla en los desiertos costeros

La niebla es un fenómeno meterológico (un “meteoro”, como dice Maldonado) que consiste en nubes formadas por partículas de agua pequeñísimas en suspensión. Es en realidad una nube muy baja que toca el suelo. Cuando más juntas estén estas partículas, más espesa es la niebla. Para que el agua “flote” en el ambiente, necesita de elementos microscópicos de polvo, hollín, o humo a las que adherirse. Así el aire se satura de vapor de agua que se condensa hasta alcanzar el punto de rocío, al que se llega cuando el aire se satura (humedad relativa igual al 100%). Si la temperatura es próxima a los 0º, el rocío se convertirá en escarcha.

Muchas orquídeas y tillandsias viven en habitats donde es muy frecuente la presencia de nubes bajas de niebla. Uno de estos ecosistemas donde habitan multitud de especies epifitas (musgos, bromelias, orquídeas, helechos, palmeras…) son los bosques nubosos de los que ya hemos hablado con anterioridad aquí. Son ecosistemas tropicales o subtropicales caracterizados por un ambiente muy húmedo cubierto de rocío o niebla, generalmente en altitudes de entre 2000 y 3500 metros de altitud, unidos a fuertes vientos.

Por extraño que parezca, otro ecosistema donde proliferan epifitas como tillandsias son algunos desiertos costeros, como los de Perú, y Chile (por ejemplo, en el desierto de Atacama, el más árido de todo el planeta).

Un ejemplo espectacular éste ecosistema es la zona de Atiquipa en Perú, un desierto que durante los meses entre julio y noviembre se convierte en un mágico Oasis de niebla cubierto de vegetación. Ésto es posible gracias a las grandes corrientes de aire del Anticiclón del Pacífico que sopla aire seco hacia la región y la corriente de Humbolt, que enfría el aire en el océano y forma la niebla. En Atiquipa, los cerros frenan la niebla, capturando la humedad para su fauna y flora.

Los siguientes dos vídeos de Travesía Norte explican a la perfección el fenómeno de los oasis de niebla de Alto Patache.

En las regiones costeras del trópico y subtrópico por donde circulan corrientes marítimas frías, como la de Humboldt a lo largo de la costa chilena-peruana, y la de California a lo largo de Baja California, procesos físicos simples generan áreas extremadamente áridas– ¡las más secas del planeta terráqueo!

Las masas de aire cálidas y húmedas que se dirigen al continente se condensan a causa del intenso enfriamiento (anomalía térmica negativa de 12° C como máximo delante del norte de Chile y Perú) al rozar la corriente marina fría originando así la formación permanente de niebla y nubes. La humedad jamás alcanza las masas terrestres en forma de lluvia pero sí como garúa, el apodo suramericano para la niebla. (Espacios Naturales de Latinoamérica)

Tillandsial de Patache, fotografías de Eco-antropología. Podéis observar los atrapadores de niebla. Por cierto, en Valencia también ha surgido una iniciativa para atrapar la niebla existente en Ayora (que no es mucha), para repoblar zonas quemadas por incendios y evitar la desertización. Lo llaman atrapanieblas o cazadores de niebla. Con un poco de suerte, en breve conseguimos un tillandsial autóctono valenciano.

Algunas tillandsias sobreviven condiciones de sequía extremas y sol directo cuando la humedad ambiental es alta, como en el caso de la niebla. Así es como se hidratan y almacenan la humedad y nutrientes a través de sus tricomas, que les permiten aguantar durante el resto del día. Como la niebla es húmeda pero no moja, nunca hay riesgo de pudredumbre. A pesar de ello, las condiciones idóneas para ellas no son las extremas desérticas, pues muchas en su habitat se ven deshidratadas, aguantando la solana como pueden. Así pues, en nuestros pequeños habitats urbanos de la península debemos proporcionar la humedad adecuadas si queremos tenerlas a pleno sol y que se vean bonitas (o bien a través de pulverizaciones de niebla artificial o directamente con agua, si el ambiente es muy seco)

Dos fotografías del Institut Für Chemie und Dynamik Der Geosphäre del parque nacional chileno Cerro la Campana. En la primera, tillandsias purpúrea. En la segunda, varias bromeliaceas y cactus.

Las lomas de Lachay, abajo, también son otro oasis de neblina en Perú. (Imagen vista en Gabito Grupos)

Aquí podéis ver otras bromeliaceas en las lomas de los desiertos costeros de Chile y Peru, por Sacha.

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2 comentarios to “Oasis de niebla en los desiertos costeros”

  1. salva Says:

    Maravilloso post¡¡ hiciste dos entradas tan seguidas que casi me lo perdí¡¡ bueno, a parte de que es un tema que me apasiona, que uno de los lugares que mas me gustaria visitar es el desierto de atacama y el reportaje sobre el oasis de niebla, muy bueno, con mucha y buena información, me ha dado nuevas posibilidades e ideas para el cultivo de tillandsias.
    saludosss.
    Salva

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